Adiós buena racha, hasta luego ascenso directo

Manucho se lamenta durante la segunda parte (Norte de Castilla)
El Real Valladolid pierde en El Arcángel y se deja una gran oportunidad de dar un golpe sobre la mesa. La tercera derrota de la temporada deja a los de Djukic fuera del ascenso directo 

Alex Ferguson, uno de los entrenadores más laureados de la historia reciente del fútbol, comentó en una rueda de prensa que “las derrotas hacen más fuertes”. Qué un equipo pierda un partido mostrando sus señas de identidad no es malo. El escocés aducía a que el rival también juega y a que el estilo de fútbol de uno mismo puede ser captado por el rival. Ante ello sólo queda seguir haciendo lo que uno sabe minuto tras minuto. “Terminará saliendo” decía el entrenador del Manchester United. 

Perder pero hacerlo mientras uno lo hace con sus ideas no es negativo. Lo es, obviamente, a corto plazo porque el equipo no suma, y en este caso un rival directo sí, pero el partido es un buen trabajo para el futuro y para el asentamiento del equipo. Ante el Córdoba el Pucela ha tenido buenas fases de juego pero no ha sabido competir ni hacerse con las circunstancias que el partido requería para decantar la balanza a tu favor. Pese a ello el juego no ha sido flojo y la derrota no es más que eso, un partido sin sumar, algo a lo que la afición del Real Valladolid no se ha acostumbrado. 

Dos para dos en ataque 
En el descanso Djukic sorprendía. Retiraba del terreno de juego a Óscar González, uno de los futbolistas más en forma del equipo, para dar entrada a Manucho. El técnico serbio veía dificultades en la salida de balón del rival y buscaba imposibilitar aún más con la presión de dos jugadores sobre los dos centrales andaluces. 

Pese a retirar a uno de los futbolistas más desequilibrantes, sino el que más, la idea no era mala. El dos para dos de Manucho y Javi Guerra sobre los centrales verdiblancos podía ayudar mucho al equipo blanquivioleta para deshacer el 1-0 con el que ambos equipos se iban al descanso. El guión planeado por el cuerpo técnico blanquivioleta se llevaba a la práctica solamente de una forma muy efímera. Tan sólo en los primeros minutos de la segunda parte el ímpetu y ganas de Manucho encerraban a la defensa andaluza en su área y acogotaba a los dos centrales del equipo de Paco Jémez. Con el paso de los minutos la idea se diluía al ritmo que Manucho bajaba los brazos. 

Borja entierra las esperanzas 
En el minuto 70 el ex del Rayo Vallecano Borja García enterraba en el barro del terreno de juego las esperanzas de remontada de los visitantes. El segundo del Córdoba daba por cerrado el encuentro y llevaba al casillero del Real Valladolid la tercera derrota de la temporada. Un partido perdido tras 12 jornadas es una gran cifra, un dato que debe seguir elevando la moral del equipo de Djukic y del aficionado para que juntos se vaya hacia el ascenso. 

Lo de El Arcángel no debe ser más que una derrota, como lo fue la de Las Palmas o la del Real Murcia y así será. Este Real Valladolid tiene alma y es fuerte mentalmente. Por ello nadie hará dudar a Djukic y a los suyos del estilo que lleva practicando desde pretemporada y que tan buen resultado está dando y que en algunas fases del partido se ha conseguido ver. Si a la derrota se le da la importancia que tiene, lo único negativo del partido será el fin de la racha porque a las dos primeras posiciones el Pucela volverá a estar más pronto que tarde.

Sin comentarios en "Adiós buena racha, hasta luego ascenso directo" ¡¡Anímate!! y participa